• Juliana

Adho Mukha Vrksasana: Jugando al Parado de Manos

Continuamos con posturas invertidas, haciendo el trabajo desde adentro, reconociendo nuestros miedos, haciéndolos a un lado para sentir el mundo de cabeza y descubrirnos desde otra perspectiva. Durante esta semana practicaremos el parado de manos: Adho Mukha Vrksasana. Para muchos de ustedes será un viaje a su infancia, re-conectando con la alegría y el juego de cuando eran niños.


Imagínate estar parado sobre las plantas de tus pies con los brazos estirados hacia arriba y las palmas de tus manos hacia el cielo. Lo puedes intentar. Siente el soporte de tus pies hacia la tierra, la fuerza de tus piernas que sostienen tus caderas y la parte alta del cuerpo. Tus brazos están fuertes y puedes sentir la energía fluir hasta la punta de tus dedos. Lleva la mirada hacia el cielo y siente como la postura te da una sensación de libertad, de expansión. Esta misma estabilidad la puedes sentir al voltearte de cabeza. Lo importante es mantener una actitud positiva, confiando en tu cuerpo y respirando profundo y consciente.


Comienza de frente a la pared en Adho Mukha Svanasana (perro boca abajo). Separa tus manos unos 10 cms. de la pared. Mantén tus manos separadas a lo ancho de tus hombros presionando de manera uniforme con toda la palma de la mano.


Camina tu pie izquierdo hacia adelante hasta tener tus hombros por encima de tus muñecas. Mantén la mirada entre tus manos. Gira los antebrazos hacia adentro para que la parte interna de tus codos se vea una a la otra y al mismo tiempo gira la parte superior de tus brazos hacia afuera.


Mantén esta fuerza con tus brazos y desde la fuerza del abdomen (tercer chakra) inhala llevando la pierna derecha hacia arriba y con la exhalación sube la pierna izquierda.


Siente el esternón elevarse y las clavículas expandirse. Dirige el coxis hacia tus talones manteniendo el ombligo y las costillas hacia adentro. Aprieta los muslos en rotación interna y flexiona los pies empujando los talones hacia el cielo con los dedos activos. Puedes mantener la mirada entre tus manos o si sientes mucha tensión en tu cuello suelta la cabeza y relaja el cuello. Respira profundo.


Reconoce tu esfuerzo y el trabajo que te costó llegar hasta aquí. Mantén tus respiraciones profundas. Todavía puedes seguir avanzando. Presiona la coronilla a la pared manteniendo la mirada entre tus manos y despega un pie. Trata de encontrar el centro en tu cuerpo y despega el otro pie. Ahora lleva tus pies en punta con los dedos activos. Este tercer punto de apoyo (la coronilla) te ayuda a sentir el balance en la postura. Recuerda cuando estabas parado sobre las plantas de tus pies con los brazos hacia el cielo. Recuerda esa sensación de libertad y expansión. ¿Puedes sentir esa misma confianza, ese mismo soporte, estabilidad y balance?


Sigue respirando profundo y cuando estés listo para bajar inhala y suavemente regresa una pierna hacia la tierra. Con la exhalación baja la segunda pierna. Recuerda practicar la postura alternando piernas. Esto te ayuda a romper hábitos y crear balance. Suelta y relaja en postura del niño. Deja que tus respiraciones te conecten hacia la tierra.

¿Que aprendiste de ti mismo al realizar esta postura? ¿Se disolvieron los miedos? Recuerda que siempre tienes el soporte de la tierra, si te caes la tierra te sostiene y te seguirá sosteniendo para que te vuelvas a levantar.




Te comparto mi experiencia.

A mi en lo particular me costaba mucho trabajo realizar la postura sin pared por el miedo a caerme. La primera vez que me caí me fui directo al arco completo, hice una pequeña pausa ahí y sentí que estaba bien y que no pasaba nada. Lo volví a intentar y poco a poco fui cultivando la confianza. Al practicar la postura en clase con un grupo de gente me di cuenta que aún tenía miedo. No me animaba a practicar la postura en la mitad del salón sin pared. Regresaba a la pared por miedo ó pena de que me vieran caer. Esto fue un gran aprendizaje para mí. Me di cuenta que me estaba exigiendo mucho a mi misma, una actitud que suelo tomar fuera del tapete. Aprendí a soltar los juicios y las expectativas que la gente puede tener de mi y hacer las cosas lo mejor que pueda sin apegarme a un resultado específico. Aprendí a mantener la calma y la paciencia durante el proceso, confiando que el resultado final (la postura) llega por consecuencia. Ahorita me encuentro viviendo y disfrutando del proceso.


***Si estas comenzando a practicar la postura sin pared es recomendable estar acompañado por un maestro/a que te pueda guiar y demostrar como caer de forma segura.


Beneficios:

  • Eleva los niveles energía.

  • Irrigación del cerebro, mejora la memoria y la concentración.

  • Fortalece los hombros y espalda alta.

  • Cultiva el balance.

  • Ayuda a eliminar miedos.

  • Se estimula el tercer chakra: Manipura. Ubicado en el plexo solar. En el abdomen a la altura del ombligo. El chakra del fuego y de la transformación. Relacionado con el poder, el autoestima, la energía, la fuerza de voluntad, la autonomía. «Honro el poder dentro de mi. El fuego dentro de mi quema todos los miedos y bloqueos.»

Contraindicaciones:

  • Presión alta.

  • Lesión en muñecas.

  • Menstruación.

  • Glaucoma.

Modificaciones y «Props»:

  • Preparación de Parado de Manos en escuadra presionando pies a la pared.

  • Cinta en la parte alta del brazo para personas con poca flexibilidad en los hombros.

Te invito a compartir tu experiencia jugando al parado de manos :)


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